lunes, 6 de julio de 2015

Estados Unidos, campeonas del mundo tras 16 años

Estados Unidos, campeona del mundo



Estados Unidos se proclamaba campeona en Canadá el 6 de julio con una goleada a la anterior campeona de 5-2, liderando el partido desde el minuto 1 hasta el 93.

Un pronto liderazgo

Las estadounidenses se hicieron las dueñas del campo nada más empezar a rodar el balón. No hubo ninguna demora, Rapinoe se dispuso a lanzar el balón desde la bandera y Lloyd estuvo más atenta que ninguna para darle una patada que terminó en gol (3'). A Japón no le dio tiempo para lamentarse, ya que dos minutos después la misma jugadora volvía a encajar otro gol en la portería de Kaihori (5'). El público quedó tan desconcertado como las jugadoras, nadie podía creerse que Estados Unidos pudiera marcar con tanta facilidad a la anterior campeona.

Y hablando de falta de tiempo, también la tuvieron para reaccionar y despertar, ya que Holiday se aprovechaba de la confusión de las niponas para apuntarse su primer tanto en el Mundial (14').
Absolutamente casi todo el mundo, literalmente, estaba enloquecido con estas jugadoras, pero el broche final vino cuando Lloyd hizo su hat-trick (16') y se convirtió en gol del torneo y en bota de plata, solo superada por Šašić en el tiempo jugado, marcando un atrevido gol desde el centro del campo desatando, ahora sí, una extrema locura alrededor del mundo.


Kaihori abatida en el suelo tras el tercer gol de Carli Lloyd


Las gradas estaban de pie y cada vez que Estados Unidos tocaba el balón gritaban de emoción, las jugadoras se volvieron más ágiles y confiadas, pero esto les llevó a un gol de Ogimi (27'), que apenas alteró su estado de ánimo, siendo ésta la segunda jugadora capaz de penetrar en la barrera de Hope, a quien solo le había marcado la australiana De Vanna, exactamente en el mismo minuto que Ogimi.
El seleccionador japonés decidió cambiar la táctica de inmediato, sustituyó a Iwashimizu por Sawa (33'), jugando su último partido en un Mundial, y a Kawasumi por Sugasawa (39').
Esta vez fue Morgan la que intentó anotar, y lo intentó varias veces pero de ninguna jugada sacó un punto para su equipo, el nerviosismo que tenía en aquellos momentos le hacía arriesgarse demasiado y fallar buenas ocasiones de gol, también quiso intentarlo a balón parado, protestando por penales un par de veces, que no le fueron concedidos, y se tuvieron que conformar con un 4-1 en el descanso.

La entrenadora de la selección americana, Jill Ellis, afirmó tras el partido que durante el descanso tuvo que pellizcarse para asegurarse de que no estaba soñando. Seguramente no fue la única, ya que aquella final estaba siendo increíble, tras un ajustado partido entre Alemania y Estados Unidos, aunque ellas hubieran ganado por 2-0.

Después de la marea viene la calma

La segunda parte tampoco se hizo aburrida, pero el conjunto nipón ya había mantenido una charla con su entrenador y reforzaron en defensa. Las americanas sigueron con su línea de juego y un gol de Brian iba perfectamente ajustado al palo horizontal, pero Kaihori vio el peligro y pudo despejar el balón.
Las niponas apenas se limitaron o se vieron forzadas a invertir en defensa, pero aún así, tras una falta cometida por Johnston, esta fue la que marcó accidentalmente en propia meta (52'), así que ahora las casi ganadoras se propusieron marcar otro tanto, y así lo hizo Heath con ayuda de Brian, marcando al igual que Holiday, su primer gol en un mundial (54').


Hope Solo intentando evitar el gol en propia puerta de Johnston


Para el minuto 56, las gradas se pusieron de acuerdo y gritaron al unísono "¡U-S-A!", haciendo parecer a las japonesas que ni siquiera habían acudido sus aficionados al campo.
Norio cambió a Ohno por Iwabuchi (60') a la par que Jill daba paso al campo a O'Hara por la cumpleañera Rapinoe (60'), que cumplía ese día sus 30 años, y se volvieron a mezclar gritos de alegría y ánimo entre las hinchas estadounidenses.
Alrededor del minuto 72, varias jugadoras de los Estados Unidos se arriesgaron a meter el pie en zona peligrosa para evitar un posible gol nipón, quizás a unas malas, una de estas entradas les hubiera costado el 5-3, pero supieron ser profesionales y despejar el balón sin problemas, aunque el peligro volvió en el minuto 80, un balón que resbaló en las manos de Hope casi le trae otra nueva consecuencia, pero por suerte, las japonesas no supieron aprovechar aquel fallo de la portera y dieron al traste con la pelota.


A casi 10 minutos de terminar el encuentro, Ellis decidió que la legendaria y admirada Wambach saliera al campo en lugar de Heath (79'), pese a su corta trayectoria en aquel partido, Abby evitó varios problemas que acechaban a la defensa.
Los nervios se notaban y mucho, las dos veces ganadoras del Mundial ya deseaban correr campo a través y celebrar su pronta victoria con las suyas, mientras que las japonesas no asimilaban tal fatídica derrota y en menos de tres minutos se ganaron a pulso dos amarillas, Sawa en el 82' e Iwabuchi en el 85'.
Y para leyendas y además veteranas, la seleccionadora ofreció unos escasos 3 minutos de juego a Rampone, saliendo Morgan (86') que se tuvo que conformar sin marcar ningún gol a pesar de todas sus búsquedas.

Tercera medalla de oro

Las jugadoras se limitaron a perder un poco el tiempo para poder ya gritar que eran las campeonas del mundo, al menos durante 4 años.
Cuando la árbitro pitó el final, todo el cuerpo técnico estadounidense dirigió a las jugadoras para felicitarlas y celebrar todo el trabajo. Lloyd se arrodilló en el suelo y con los ojos cerrados y el puño  en lo alto, celebró la victoria del equipo, arrollada por un abrazo de su compañera O'Reilly. Hope Solo le agradeció al público todo su apoyo, sonriente y saludando a las gradas, diciendo más tarde que "es el mejor momento de su carrera".
Abby fue la más rápida, y no dudó ni un instante en acercarse a su esposa, Sarah Huffman, para celebrar junto a ella uno de los mejores momentos de su vida. Más tarde Morgan se unió a la propuesta de Klingenberg y Sauerbrunn, que hicieron volar la bandera alrededor del estadio, y se envolvió en ella mientras dejaba caer unas lágrimas de felicidad.

Abby Wambach con la bandera de Estados Unidos

Amarga derrota

Pero, dos metros más allá de donde Lloyd celebraba la victoria y Klingenberg ondeaba su bandera, se encontraba Ogimi, la única anotadora japonesa del encuentro, consolando a la portera Kaihori. A las anteriores campeonas del mundo se les había arrebatado el primer puesto, cambiando los papeles por los de Estados Unidos en 2011 y quedando ahora ellas las segundas. Pero debían levantar la cabeza y pronto, ya que se iba a proceder a la entrega de medallas de plata, dejando después tiempo más que suficiente para que las americanas celebraran su merecida victoria y lucieran por tercera vez medallas de oro y levantando más alto que nunca la copa que llevaban buscando durante 16 años.

Japón, subcampeona del mundo


Entrega de premios

En aquellos intensos 93 minutos de juego, Carli Lloyd consiguió pasar del puesto noveno para la adquisición  de la bota de oro a conseguir el segundo puesto gracias a tres goles, recibiendo muy orgullosa la bota de plata, y declarando posteriormente que tan solo le queda ganar la bota de oro, situándose detrás suya la alemana Anja Mittag y por delante Célia Šašić.
Su gran actuación en el Mundial le brindó también el balón de oro, quedando detrás suya la francesa Amadine Henry y la japonesa Aya Miyama.

Carli Lloyd, balón de oro y bota de plata



Aya Miyama, balón de bronce


El guante de oro se lo llevó claramente Hope Solo, que solo se llevó tres disgustos a su costa, la Mejor Jugadora Joven del Torneo fue Kadeisha Buchanan, proveniente de la anfitriona Canadá, y el Premio al Juego Limpio lo obtuvo Francia, con solo 3 tarjetas amarillas.

Hope Solo, guante de oro


Preparados, listos, repite

O'Hara anotando en la semifinal 2015 contra Alemania




Esa es la hipótesis de muchos aficionados al fútbol y seguidores de esta grandiosa Copa Mundial. Hagamos memoria. En cuartos de final, Alemania y Japón de enfrentaron, llevándose estas últimas la victoria con un gol de Maruyama en 2011, en 2007 y 2003 ganó dos veces consecutivas Alemania la Copa, y en 1999 se vuelve a repetir, Alemania se enfrenta a Estados Unidos y ganan con un último gol de Fawcett, en el año 1995 se coronó campeona Noruega, ganando a Alemania en la final, y por último, en 1991 Estados Unidos le volvió a ganar con dos goles de diferencia, proclamándose campeonas por primera vez. Y ahora de nuevo, en 2015 Estados Unidos vence por 2-0 a Alemania en semifinales y ganan la copa, dentro de 4 años volverá a ser el Mundial, esta vez la anfitriona será Francia, ¿volverá de nuevo a repetirse la historia?






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